¿Cual es el significado de שפן?

Enviado por Sombra el Lun, 02/03/2020 - 03:33

שפן, SPN en la grafía latina, es la palabra con la que los Fenicios se refirieron a nosotros nombrándonos por primera vez en la historia

D. José Luis Cunchillos (e.p.d.), historiador y lingüista del prestigioso CSIC, Centro Superior de Investigaciones Científicas, especialista en lenguas ugaríticas cómo la fenicia aportó, fruto de sus investigaciones, qué la palabra שפן se refería a aquellos que trabajaban el metal.

Evidencias aún sin confirmar

Algunos investigadores están señalando la existencia, inadvertida o malinterpretada hasta ahora, en CIENTOS de estelas y mapas hallados en tumbas egipcias, siglos e incluso miles de años anteriores a la aparición de los fenicios, la existencia de jeroglíficos aparentemente asociados a nosotros donde ya se habla de lo que se pronunciaría en el egipcio de esas épocas cómo SPANI-IA, SPAN-IU o algo que se pronunciaría de una forma similar.

El significado que se baraja para esos jeroglíficos de idéntico sonido contempla, además de "tierra de los forjadores" el de "tierra del trono del Océano", un océano que en ellos se representa de color azul verdoso, es decir, aguamarina.

Debemos entender la tremenda dificultad qué tiene alcanzar la comprensión de una lengua que no utiliza vocales en sus registros escritos y la razón de que esto fuera así.

"l lbr dl mstr frjdr s btr l mtl n l frg pr xtrr l scr, tmplrl y trnsfrmrl n cr"

Seguramente, desconociendo cómo desconoce el tema de la sencilla frase anterior1 le resulte muy difícil o incluso imposible agregar las vocales correctas para poder leerla y entenderla.

Hoy en día, inmersos en el mundo de la comunicación y el conocimiento, nos resulta difícil entender qué en épocas antiguas el conocimiento fuese algo reservado tan sólo para unos pocos escogidos.

Escribir sin vocales dificultaba qué, aun sabiendo leer las consonantes, aquellos no iniciados en el tema del texto lo pudieran leer y adquirir el conocimiento

De hecho permitía incluso encriptar más la información utilizando palabras cuyas consonantes fuesen las mismas pero qué, con vocales diferentes, comunicasen cosas diferentes si se declaraba que trataban temas distintos.

"aTaCaReMoS aL aMaNeCeR" escrito sin vocales es "TCRMS L MNCR" lo que también adquiere sentido con las vocales "ToCaReMoS La MaNiCuRa", con lo que se puede confiar el mensaje a cualquiera diciéndole simplemente qué es un mensaje al estilista que ha contratado para cambiar de imagen mientras qué el receptor, conocedor del tema, se entera de cuando sera el ataque.

Dadas estas tremendas dificultades obviamente hay quien opina cosas diferentes sobre el significado de ese שפן pero la realidad es qué D. José Luis no podía estar más acertado si atendemos a lo que podemos considerar "pruebas circunstanciales".

La primera de las históricas, es que está constatado que los fenicios arribaban a nuestras costas y navegaban resiguiendo el litoral de toda la península spana para comerciar por metales.

De hecho ese comercio era tan importante que llegaron a fundar asentamientos comerciales qué concentraban tanta actividad cómo para haber llegado a nuestros días.

Ciudades cómo Cadiz, Málaga, Rota, Huelva, Lisboa, O Porto, Coimbra, o Leiria entre muchas otras bien crecieron junto a asentamientos comerciales fenicios, bien los fenicios se asentaron junto a ellas para comerciar.

La segunda prueba, también histórica, es qué los legionarios romanos enviados a conquistarnos descubrieron horrorizados que nuestras espadas, las falcatas, estaban hechas con un metal de calidad tan superior y desconocida para ellos qué eran capaces de partir en dos sus escudos, lo qué jamás antes les había sucedido.

Escudos qué, no lo olvidemos, les habían servido, desde la fundación de Roma en el 752 a.C. hasta el año 218 a. C. en que invadieron la Península Spana, durante 534 años, durante más de cinco siglos, más de medio milenio, para conquistar antes a todos los pueblos de la península itálica y las costas adyacentes.

Sin ser muy exhaustivos y de norte a sur, durante esos 534 años esos escudos les sirvieron para conquistar a los Ligures, Vénetos, Ilirios, Etruscos, Umbros, Picenos, Corsos, Sabinos, Ecuos, Marsos, Samnitas, Volscos, Yapiges, Oscos, Sardos, Elimos, Siculos y Sicanos y tras ellos a los galos cisalpinos y transalpinos así cómo para luchar en varias de sus propias guerras civiles.

Escudos que no les fallaron en la infinidad de combates y batallas de más de 25 grandes conflictos desde el año 752 a. C. en qué se funda Roma hasta la entrada de las Legiones Romanas en la Península Spana con su desembarco en Ampurias en el 218 a. C., en 534 años, más de medio milenio, de conflictos y conquistas.

Escudos qué, como dejaron escrito, tuvieron qué ordenar a sus legionarios reforzar con una fuerte cantonera de hierro antes de llegar a enfrentarnos.

Así de extraordinaria y de desconocida era la calidad del metal de nuestras falcatas.

También hay pruebas materiales, basta ver en numismática la calidad del bronce de las monedas de los spanos que se ha dado en llamar "ibéricos".

Sus aleaciones eran tan perfectas y superiores a las romanas de la época que se aprecia a simple vista por el estado de conservación de unas y otras.

Pero no hay tan sólo referencias históricas y pruebas materiales.

La Sagrada Biblia no se considera una fuente histórica, aunque muchos historiadores reconocen qué en ocasiones aporta datos históricos únicos.

Y en la Sagrada Biblia leemos sobre Tarsis, nuestros Tartesos, y sus naves comerciales, referidas en la misma como las mayores de la época, y de la calidad y belleza de sus joyas que ya los primeros Faraones adquirían, lo que significa qué esa tecnología metalúrgica estaba bien desarrollada cuando comenzó la civilización del Egipto faraónico.

Incluso podemos ir más atrás en el tiempo y escudriñar la leyenda ya qué la Atlántida, situada según Platón al pasar las Columnas de Hércules, el actual Estrecho de Gibraltar, presumiblemente en las actuales Marismas de Doñana, también era famosa por sus metales.

De hecho uno de ellos, el oricalco, aún nos es "desconocido" según la versión histórica aceptada...

...pese a que hasta un niño trasteando un poco con cualquier traductor en línea puede encontrar con facilidad qué "ore chalkos" se traduce cómo "cobre mineral" e inferir que se refiere a cobre puro en estado nativo (¿Duda? Siga el enlace).

Así púes, los SPN eran los herreros, los joyeros, los metalúrgicos originales del principio de la historia.

Eran, somos, los genios de las forjas, los guardianes del conocimiento, individuos fuertes y resolutivos, respetados y apreciados en todas las culturas, considerados por todos los pueblos cómo fieros y confiables, incluso mágicos.

Esos somos nosotros, los spanos, los Forjadores del Reino del Océano.

 

 

  • 1. La frase es "la labor del maestro forjador es batir el metal en la fragua para extraer la escoria, templarlo y transformarlo en acero"

Comentarios

...D. José Luis Cunchillos (e.p.d.), sin su cuidadosa y extensiva investigación y sin su dominio y magisterio sobre las lenguas ugaríticas jamás se habría sabido.

Merece un monumento.

Pocos pueblos tienen el lujo de conocer el significado de sus nombres.

Nosotros si, nosotros tenemos esa fortuna cuando, además un impresentable "erudito" francés lanzo la ignominia sobre nosotros proclamando un significado que la inmensa mayoría de nosotros asume cómo cierto ya que se nos enseña que significaba "tierra de conejos" aunque no nos suelen decir el porqué.

Sin embargo, cuando uno investiga un poco se encuentra con qué los "izpan" o "ezpan" eran bien el daman (Hyrax syriacus) bien el damán roquero (Procavia capensis) una especie de roedores para nada parecidos a los conejos qué, curiosamente, no existen en la mal llamada Península Ibérica si no que son propios de África.

Si investigamos un poco más encontramos qué los romanos empiezan a citar Hispania cómo 'tierra abundante en conejos', en textos de o atribuidos a Cicerón (106 a.C. - 43 a.C.), César (100 a.C. - 44), Plinio el Viejo (23 - 79), Catón (234- a.C. - 149 a.C.), Tito Livio (59 a.C. - 17 a.C.) y, en particular, Catulo (87 a.C. - 57 a.C.), que se refiere a Hispania como península cuniculosa.

Por simple cronología es evidente qué el primero en dar ese "sobrenombre" del nombre i-span-ya, Hispania, fue Catón, pero además existe una motivación en el hecho de qué en el año 194 a.C. estuvo destinado en la Hispania Citerior combatiendo y exterminando a los hispanos.

Nos permite afirmarlo el hecho de qué historiadores cómo Tito Livio y Plutarco relaten el horror que caracterizó a sus operaciones militares y la rapidez y falta de clemencia con la que Catón trató a los hispanos, pudiendose leer en sus obras que ejecutó a ejercitos enteros desarmados tras rendirse o masacró a multitudes durante sus saqueos.

También nos relatan que llevó a cabo una especie de guerra psicológica induciendo a unos pueblos contra otros por lo qué el insulto y el menosprecio de aseverar que esta era una tierra de conejos parece ajustarse realmente bien con el personaje y su comportamiento.

Así qué al parecer tenemos localizado al autor original del insulto pero si leemos atentamente ningún romano estableció que Hispania significase "tierra de conejos", tan sólo dijeron que lo era, que era una península llena de conejos.

Es en 1.674 cuando el francés Samuel Bochart planteó qué cómo en hebreo (lengua semítica, emparentada con el fenicio) la palabra spʰ(a) n (שָׁפָן) podría significar 'conejo', ya que el término fenicio *i-špʰanim literalmente significaría: 'de damanes' (špʰanim es la forma plural de šapʰán, 'damán', Hyrax syriacus, unos mamíferos roedores más similares a los conocidos perritos de la pradera americanos que al conejo extendidos por África y el Creciente Fértil), los fenicios decidieron, a falta de un vocablo mejor, denominar al conejo, Oryctolagus cuniculus, así.

Pero aun obviando esa explicación o justificación tan traída por los pelos, ya qué es absurdo redundar en una calificación (de ser asi para un escritor u orador romano decir "Hispania cuniculosa" tendría el mismo sentido que, por ejemplo, decir "Pastelería pastelera") la falsedad se evidencia porque en el latín existe la palabra cuniculos, palabra que nada tiene que ver con hispan.

Cuniculos llega al latín procedente del griego, ya que los griegos se asentaron en nuestras costas mucho antes de la llegada de los romanos, en el segundo milenio antes de Cristo, casi mil años antes, y al griego llegó a partir de una palabra íbera de la que solo sabemos que se transcribió al griego cómo κύνικλoς (kyniklos) y de ahí, cómo hemos dicho, llegó al latín cómo cunicŭlus, pues tanto primero para los griegos cómo después para los romanos el conejo era un animal completamente desconocido, ya qué originalmente era endémico de la península ibérica.

Tanto es así que del latín cuniculus no sólo ha salido la palabra española conejo si no también las palabras con igual significado que encontramos en otros idiomas cómo en portugués coelho, valenciano conill, occitano conilh, sardo cunillu, italiano coniglio, alemán Kaninchen, serbocroata kunić, danés, sueco y noruego kanin, holandés konijn, finlandés kaniini, griego moderno κουνέλι, islandés kanína, gaélico irlandés coinín, galés cwningen, etc.

Cabe suponer que en algún momento aparecerá una inscripción fenicia con un vocablo de sonido similar a ku-ni-klo que resolverá la cuestión.

¿Cometió pues Samuel Brochart un error sin ninguna malicia al definirnos cómo "tierra de conejos"?

Quizás, siendo "buenistas" desde luego, pero si le damos un vistazo a lo ocurrido durante su siglo, el XVII, entre Francia y España, podemos pensar "un poquito mal":

Así qué cúando el "amigo" Samuel Rochart lanza su "brillante definición" Francia y España están en plena guerra, han tenido conflictos previos no demasiado lejanos en el tiempo y los tendrán posteriores.

Más que preocuparme en este momento viendo todo así, secuenciado, la objetividad de esa deducción me intriga si la rebelión de los indios Pueblo pudo haber sido incitada por algún francés, lo que no es para nada descartable y, en mi opinión, debería ser investigado.

Así que al final, aunque los conejos son originarios de nuestra península y esta, en consecuencia es "tierra de conejos" también es tierra de FORJADORES y tiene sentido qué los Reyes Católicos, al decidir un nombre para la nación que formaban al unir sus reinos lo escogieran pues a quien supiera entender les hablaba de que somos un pueblo fuerte, fiero, confiable, incluso algo mágico y capaz de forjar nuestras propias armas.