Bases del Proyecto SPN Universa

Enviado por Sombra el Lun, 02/03/2020 - 04:02

En esta sección se tratan las bases conceptuales del Proyecto SPN Universa

Tal y cómo hemos señalado en nuestra presentación, la verdad y la historia no siempre van de la mano.

Es sabido que la historia la escriben los vencedores.

Eso es algo que hemos oído, qué nos ha sido dicho decenas, cientos, miles de veces.

Aunque sólo fuera por eso, sería más que razonable mantener una postura crítica frente a la "verdad histórica" pero la realidad es que esa es una de las múltiples mentiras que nos distraen y manipulan:

La verdad, lo cierto, es que la historia, hayan ganado o perdido, la escriben los Poderosos.

En infinidad de casos conocidos y comprobados los poderosos han hecho qué, en el mejor de los casos, la historia maximizase sus logros y minimizase sus fracasos y, en el peor de los casos, la han poblado de falsedades y tergiversaciones para ocultar la verdad y mantener las mentiras que les favorecen.

Eso ha ocurrido y ocurre en todos los tiempos, culturas y regímenes de gobierno.

Cómo ejemplo, los Faraones egipcios llegaron a mandar cincelar los nombres grabados en piedra en los monumentos que sus antecesores habían erigido para atribuírselos haciendo grabar sus propios nombres.

Mucho más próximo en el tiempo está el Holocausto del pueblo judío a manos de los nazis, los Nacional Socialistas Alemanes.

Mientras tuvieron el poder el holocausto fue completamente ocultado y de haber ganado ellos la guerra jamás habría sido conocido.

Reconocemos qué es muy perturbador cobrar conciencia de qué muchas de aquellas cosas qué siempre hemos creído ciertas puedan ser falsas, de hecho llega a ser tan perturbador qué la respuesta natural es no creerlo posible.

Y sin embargo la única certeza que podemos tener es que la historia, al menos una gran parte de ella, esta manipulada y nos miente.

Llegados a este punto hay una pregunta que debemos hacernos:

¿Podemos consentir que una historia manipulada o incluso completamente falseada, llegue a influenciar tanto nuestras decisiones qué nos perjudique hasta el punto de destruir el futuro de nuestros hijos?

Imagine por un momento ser judío en una realidad en la qué los socialistas nacionalistas alemanes, los nazis, hubieran ganado la guerra y el Holocausto Judío hubiera sido ocultado y borrado de la historia y cómo podría ser la vida de los escasos judíos supervivientes y de sus descendientes.

En realidad no hace falta imaginar nada, basta dar un vistazo a la realidad pasada y actual de los escasos descendientes puros de los indígenas americanos o de aquellos pocos con alguna sangre indígena en lo que no fue España.

Un vistazo a los ESCASOS CIENTOS DE MILES descendientes de aquellos pocos supervivientes.

Menos de diez millones de personas con alguna sangre indígena sumando los supervivientes en Canada, los Estados Unidos y Brasil, y eso contándolos con mucha generosidad.

Y en oposición a todo lo que nos enseñan, cuentan y hacen creer para que no lo veamos pese a estar ahí, a plena vista delante de nosotros, que podemos ver con tan sólo querer mirarlo, a la de las decenas de millones de descendientes puros y a los CIENTOS DE MILLONES de indígenas americanos o con alguna sangre indígena qué SI EXISTEN en lo que si fue España.

Y a los sentimientos de patriotismo y unidad que vemos de un lado, del de los casi exterminados, y a los ODIOS, acusaciones y reclamaciones sin sentido que vemos del otro, del lado de los NUESTROS, de los que fueron cuidados, protegidos y potenciados porque son NOSOTROS.

De todo lo que ha sido diseñado, inculcado y fomentado para que no seamos nosotros, para mantenernos separados, desunidos y enfrentados con la finalidad de debilitarnos, someternos, controlarnos, ROBARNOS Y EXPLOTARNOS.

Hay muchas cosas, no sólo esa, que apuntan a una realidad diferente a la que nos cuenta la historia, esa historia escrita, promovida o permitida por vencedores y poderosos en función de sus intereses, no de la verdad.

Esa historia qué nos incita a nosotros, al pueblo spano, a odiarnos y enfrentarnos, a mantenernos débiles y separados, a no unir nuestras fuerzas para conseguir y mantener cosas justas y buenas para todos nosotros.

Hoy no se usa tan sólo la historia.

También se usan los medios de comunicación y las redes sociales.

Se nos distrae, se nos manipula y se nos engaña para qué no pidamos cosas muy básicas a las qué, si quienes nos gobiernan fuesen como dicen ser, no deberían tener ningún problema en acceder.

Veamos un simple ejemplo en el que todos, menos poderosos y políticos, vamos a estar de acuerdo:

¿Porque no existe ninguna ley en ningún país que obligue al político corrupto y al poderoso corruptor a devolver no sólo lo que su corrupción le haya costado al Estado, a nosotros, que somos quienes con nuestros impuestos pagamos los gastos del Estado, QUE SOMOS EL PROPIO ESTADO, si no a devolver el doble o el triple o diez o incluso cien veces lo malbaratado?

A buen seguro una ley así haría qué la corrupción disminuyese.

Usted, yo, cualquiera, estaríamos a favor de una ley así y, sin embargo, no existe en ningún lado.

Y nadie, ningún partido, la propone.

¿Quiere otro ejemplo de una ley en la que todos, menos políticos, poderosos y quizás algunos que se aprovechan de sus infames fraudes, vamos a estar de acuerdo?.

Es sencillo. Y lógico.

¿Usted confiaría la administración de su dinero y sus bienes a alguien tan corrupto o tan incauto cómo para que sus compañeros de administración realicen fraudes sin que él lo quieran ver o se de cuenta?

Imaginamos que la respuesta es un rotundo NO.

Nadie lo haría, sería estúpido de hacerlo porque tanto si su administrador es corrupto o incauto la próxima víctima podría ser él.

¿Porque entonces en ningún país ni nación hay una ley que aparte de las labores de Gobierno y Administración a los partidos políticos y a sus dirigentes y afiliados si en su seno se ha dado algún caso juzgado, probado y condenado, en firme por supuesto, de corrupción o fraude qué no hayan detectado y denunciado ellos mismos o sus propias estructuras de control interno?

De hecho, si tuvieron tan poco criterio (o no les importó) cómo para dar poder a esos defraudadores y corruptos y no exigir a su partido que fuese más vigilante para evitar ese tipo de delitos, ni siquiera deberían poder volver a votar durante un largo periodo de reflexión.

Quizá así adquieran más criterio sobre a quienes escogen, que les exigen y cómo los fiscalizan.

¿No le parece justo porqué ellos "no sabían" lo que los otros hicieron?

¿Y porqué no le parece justo?

Acaba de decir que no confiaría su dinero y sus bienes a un Administrador que fuese tan estúpido como para dejarse engañar...

...o tan "listo" cómo para cerrar sus ojos a ese "engaño" a saber porque razones (seguro que usted, que cualquiera, se puede imaginar unas cuantas ¿verdad?)

¿Quizás porque eso dejaría a "los suyos" sin poder robar, digo gobernar, mientras administran lo que es de todos nosotros, del Pueblo?

Si realmente le han llevado a que usted piense cosas así...

¿Que más evidencias quiere de que está usted, de que estamos todos, manipulados?.

Olvidemos pues por un momento todas las "objeciones históricas", todos los "odios inculcados", todas las "verdades" que nos han hecho creer y pensemos objetiva e imparcialmente si nos conviene más estar unidos o permanecer separados.

Hay dos cosas que son bien conocidas y fáciles de comprobar:

  1. La unión hace la fuerza
  2. Divide y vencerás

Ambas cosas son simples y sencillas de entender ya que es de sentido común que a más seamos más fuertes vamos a ser y a más nos dividan más fácil sera vencernos.

Sin embargo a nivel económico seguro que habrá alguien que alegue que eso no es así y que no nos conviene porque seremos "nosotros" los que vamos a salir perdiendo, bien porque somos más pobres y "los otros" más ricos se van a aprovechar de "nosotros", bien porque somos más ricos y "los otros" más pobres se van a aprovechar de "nosotros".

¿Visto así, una cosa al lado de la otra, no le parece absurdo?

No hay que ser muy inteligente para darse cuenta de que bien la una, bien la otra, debe ser falsa porque ambas no pueden ser ciertas.

Y, sin embargo, se procura qué no nos paremos a pensar en la otra posibilidad:

QUE AMBAS COSAS SEAN FALSAS

Eso si que es posible.

Así púes tan sólo hay tres opciones posibles:

  1. Qué quien es más rico se aproveche de quien es más pobre, haciéndose aún más rico a costa del pobre.
  2. Qué quien es más pobre se aproveche de quien es más rico, haciéndose más rico y haciendo más pobre al rico o evitando que aumente su riqueza.
  3. QUÉ TANTO EL POBRE CÓMO EL RICO SE HAGAN MÁS RICOS

Y, sin embargo, procuran que pensemos y creamos en la única cosa qué ES IMPOSIBLE:

QUÉ EL POBRE SE HAGA RICO EMPOBRECIENDO AL RICO Y EL RICO SE HAGA MÁS RICO EMPOBRECIENDO AÚN MÁS AL POBRE

¡AMBAS COSAS NO PUEDEN SUCEDER A LA VEZ!

Eso es imposible y si todos aquellos qué no somos "los otros" si no NOSOTROS, qué compartimos una misma forma de ver y entender la vida, qué sentimos igual por nuestras familias y amigos, qué festejamos y nos divertimos de formas que todos podemos entender y disfrutar, qué amamos y honramos igual, qué tenemos un mismo sentido del Honor, la Libertad y la Justicia, que hablamos un mismo idioma, que nos consideramos, sentimos y llamamos Hermanos, qué somos Grandes y entendemos lo qué es la Grandeza nos unimos, la única conclusión posible es qué todos unidos seamos más fuertes, más ricos y más felices.

No existen "los otros", todos somos NOSOTROS.

¿Y qué vamos a hacer? ¿Como nos vamos a llamar?

Porque los nombres son importantes, importan porque incluyen y al mismo tiempo excluyen.

Si nos llamamos españoles alguno alegará qué eso sería someterse.

Si nos llamamos hispanoamericanos dejamos fuera a todos los qué no son americanos o a los de cultura portuguesa.

Si nos llamamos Iberoamericanos nuevamente estamos dejando fuera a aquellos de nosotros que ni son "íberos" ni americanos.

Si nos llamamos latinoamericanos nuevamente dejamos fuera a los que no son americanos ni su cultura es de origen latino.

¿Se está dando cuenta usted de cuantas formas nos han inducido a llamarnos para mantenernos separados?

¿Se le ocurre algún otro pueblo al que se le haya inducido a tener tantos nombres y tan desintegradores?

A nadie de cultura alemana, por ejemplo, le molesta ni se siente excluido ni sometido si se dice de el que es germánico.

Ni a nadie de cultura inglesa qué es británico, o anglosajón.

Podríamos seguir dando ejemplos pero no parece necesario porque es evidente.

Así que vamos a llamarnos como fuimos llamados la primera vez que alguien nos nombró, seamos SPN, SPANOS, FORJADORES.

Hay quien no nos quiere unidos y algunos de esos fueron y son traidores que estuvieron y están entre nosotros.

Aquí vamos a señalarles y dejarles al descubierto.

Vamos a batir el metal candente en la forja, extraer la escoria, unir todo y forjar puro acero spano.

¿Siente usted en su entraña el Honor y la Grandeza?.

¿Es un Forjador?.

 

 

 

 

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