¿Qué queremos?

Enviado por Sombra el Vie, 24/04/2020 - 03:54

¿Que quiere usted?

Parece una pregunta de la que todos conocemos la respuesta pero, en realidad, muy pocas personas se la han hecho.

Y menos aún han alcanzado una respuesta meditada.

Hacérsela es necesario.

Si vamos a unirnos todos debemos querer unirnos de la misma forma, con un mismo nivel de unión y queriendo las mismas cosas.

No vamos a ningún lado ni a conseguir nada queriendo cosas diferentes cada uno.

Ese es el problema básico.

Los odios

Tenemos odios.

Y miedos.

Nos los han inculcado durante décadas, siglos, primero para rompernos y después para mantenernos separados.

Odios y miedos dirigidos a crear desconfianza entre nosotros para impedir nuestra unión.

Analice lo que piensa y siente.

Cada objeción, cada prevención qué encuentre en contra de nuestra unión, aunque le resulte difícil de creer, le fue implantada o provocada con una única finalidad:

Beneficiar a algún o algunos Poderosos o países, cuando no a varios de ellos, a los que nuestra unión perjudicaría.

Pero no sólo a Poderosos y países, también a ideas políticas y a los políticos mismos.

Ni la derecha ni la izquierda nos quieren unidos salvo que sea en sus propios términos y bajo su propio control.

Quizá lo dude, pero la realidad es qué usted mismo puede comprobar qué es cierto con sólo analizar qué sucede cuando sacamos de la ecuación esos odios y miedos, los ignoramos y observamos los resultados que produce esa unión.

Si lo hace verá qué, "asombrosamente", siempre y en todos los casos los perjudicados por esa unión nunca jamás son los pueblos que se unen si no tan sólo algunos Poderosos tanto propios como ajenos y empresas de otros países cuando no los países mismos.

A la vista de tales resultados, la cuestión de si se puede probar qué esos odios y miedos son inducidos comienza a ser inane, superflua por completo ya qué, cuando los resultados siempre van en la misma dirección, se evidencia qué están manipulados.

Imagine un Gran Casino con multitud de mesas de juego y diferentes juegos con complejidades y normas bien distintas en el qué todo aquél que entra con mil monedas, haga lo que haga, juegue a lo que juegue y esté el tiempo qué esté, cuando sale siempre lo hace con bastante menos de mil monedas o hasta debiendo muchas monedas que no llevó o que incluso no tiene.

Es muy raro qué nadie gane, de hecho es tan raro qué cuando alguien gana, o más bien se le permite ganar, se festeja para que todos los demás lo vean y así crean que ellos también podrían ganar.

Quizás usted no sepa lo suficiente o no sea capaz de entender cómo es posible pero el hecho de que sea una realidad demuestra qué o allí se hacen trampas o qué todos esos juegos y normas están manipulados de tal forma qué quien gana siempre es el Gran Casino.

Con los odios y los miedos que nos separan sucede lo mismo.

Da igual su origen, no importa cómo funcionan, siempre y en todos los casos hacen que acabemos con bastantes menos monedas en nuestro bolsillo o debiendo muchas monedas que no tenemos, monedas qué acaban en los bolsillos de Poderosos y otros países.

El Poder

¿Quien piensa usted qué debe tener el Poder?

Desde luego no un partido político.

Ningún partido político porqué cómo su nombre ya lo indica nos parten, cada uno representa unas ideas y una forma de hacer las cosas que no es la de las otras partes, la de los otros partidos.

Darle prioridad a una ideología sobre todas los demás, por muy estupenda que nos parezca, es suicida porque provoca división.

Haga una reflexión:

Piense por un momento qué es su partido el qué va a imponer sus ideas, lo que usted esta convencido de que es lo mejor, el que tiene el poder.

Pensará que eso será estupendo y usted estará satisfecho y feliz y todo nos irá a todos de maravilla pero...

¿Que sucede si el poder lo tiene un partido qué impone unas ideas opuestas por completo a las suyas?.

Sus partidarios, los que piensen igual que ese partido, creerán que eso es estupendo, estarán satisfechos y felices y qué con ellos todo nos irá a todos de maravilla...

¿Puede ver el problema?

Cuando el poder lo tiene un partido, aún si va cambiando que partido tiene el poder, es IMPOSIBLE qué las cosas vayan bien.

De hecho que vaya cambiando el partido que tiene el poder es incluso más perjudicial aún porque cuando se produce el cambio se invierte gran cantidad de recursos, energía y tiempo en revertir muchas cosas hechas por el partido anterior.

Una dictadura tampoco es ninguna solución, al estar el poder siempre en las mismas manos, siempre habrá quien resulte perjudicado o piense qué le está perjudicando y, lo qué es aún peor, al no haber ningún control sobre ella, la dictadura puede ser arbitraria e injusta beneficiando siempre tan sólo a unos y perjudicando a otros.

La división del Poder

El Poder debe de estar dividido y fragmentado, y no poco si no el máximo posible.

Y esa división y fragmentación se debe hacer de forma tal qué quien ejecute no disponga, y qué quien disponga no juzgue, y que quien juzga no supervise, y que quien supervise no mande, al menos no más allá de poder ordenar que el pueblo, que todos y cada uno de nosotros, podamos volver a decidir, a escoger.

Si no entiende eso repase lo que cree y lo que piensa porque esta usted en un tremendo error que sólo le va a llevar a darle el poder a aquellos qué le van a callar y manipular.

Que de hecho le tienen manipulado y engañado ya haciéndole pensar qué en su sistema existe la división de poderes.

Eso es falso.

Para empezar, se limita el número de poderes a tan sólo tres, el que ejecuta, el que legisla y el que juzga, Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Esto no tiene porque ser así, pueden haber muchos más poderes, no es complicado imaginar algunos más, por ejemplo el Productivo.

Quizás piense que eso no es un Poder pero esa producción es la que crea la riqueza y si se detiene nada más puede funcionar así que en realidad si algo tiene la capacidad de detener a todo lo demás es un Poder.

En conclusión, los Poderes del Estado no tienen porqué ser tan sólo tres pero el "problema" es qué a más Poderes existan y a más independientes sean porque más PARTES DIFERENTES del Pueblo escojan a cada Poder más difícil es que una persona, un grupo o un partido pueda controlar a todos ellos.

En un Estado "democrático" con una división de tan sólo tres Poderes quien resulta elegido o quienes pactan para ser una mayoría controlan el Ejecutivo y el Legislativo así qué ¿que más da que nominalmente sean Poderes diferentes?.

En cuanto al Poder Judicial, por muy independiente que sea, esta formado por personas que en mayor o menor medida van a reflejar la opinión política de la sociedad que elige al partido o coalición de partidos que gobierna.

Si somos tan inocentes cómo para creer que absolutamente todos son un dechado de ética quizás podamos vivir en la ilusión de qué en esas circunstancias exista alguna división del poder pero la realidad es qué esa división es ilusoria porque ya desde un primer momento hay al menos dos poderes en las mismas manos al igual que una parte del tercero.

En conclusión, a más Poderes existan y más diferentes sean las partes del pueblo cualificadas para escogerlos más asegurada queda la independencia de los suficientes de ellos cómo para garantizar la auténtica democracia.

La Libertad

Si queremos ser libres de verdad hemos de ser todos iguales.

Sin verdadera igualdad no existe la libertad porque una parte de nosotros se ve obligado a trabajar por esa otra parte que "no es igual".

Quizá a usted le parezca bien porque piensa que va a estar en la parte "diferente" que resultará beneficiada por el trabajo extra de los demás pero...

¿Le parecerá bien si resulta estar en esa otra "parte diferente" que tendrá que trabajar mucho más?

Imagino que no, así que podemos llegar a la conclusión de qué para ser libres hemos de ser todos iguales.

Pero, ¿que significa ser todos iguales?.

La igualdad

Ser iguales a los demás no es tener todos lo mismo.

Eso es una dulce falacia con la que la izquierda engaña a los pueblos y los lleva a la pobreza.

Quizás no lo crea, pero es sencillo de explicar y de comprender:

Para producir cualquier cosa se precisa dedicar tiempo y energía.

Si todos trabajamos por ejemplo ocho horas diarias, el tiempo total de trabajo que puede dedicar una sociedad dada está limitado a eso.

Y, en consecuencia, la producción de bienes tiene un limite.

Parte de esos bienes son imprescindibles para vivir:

Comida, agua, energía, vivienda, medicinas, equipos médicos, medios de transporte y de producción, etc...

Una vez atendido todo eso supongamos qué a cada uno de nosotros nos quedan tres de esas ocho horas "libres" para dedicarlas a cosas que no son vitales, básicas.

Imaginemos qué algunos deseamos tener un barco de recreo mientras que otros desean tener una moto de nieve.

Para ser realmente iguales todos hemos de tener ambas cosas, pero esas tres horas extras tan sólo nos van a permitir producir una de ellas.

Si unos llegan tenerla y otros no ya no somos iguales, pero es que si unos la tienen antes que otros tampoco lo somos.

Y eso sin contar a quienes no quieran ni el barco ni la moto de nieve si no un mejor televisor, o un equipo de música, o un teléfono más inteligente, o más ropa o de más calidad, etc...

Así pues la igualdad no reside en tener todos lo mismo si no en tener todos los mismos derechos, obligaciones y posibilidades.

La "dictadura del proletariado"

La tan "famosa" y atractiva redistribución de la riqueza nos priva de igualdad y, en consecuencia, de libertad por dos razones:

La primera es qué la riqueza se acumula en determinadas manos porque ellos o sus ascendientes han trabajado más o lo han hecho de forma más inteligente.

Se puede alegar y se alega qué hay quien acumuló esa riqueza injustamente y es muy fácil el, a partir de esa idea, hacer tabla rasa y despojar a todos los ricos tratándolos por igual pero la realidad es qué todos conocemos casos de gente que se esforzó más o que tomó una decisión afortunada y así ganó más, lo que nos demuestra que eso es falso.

En consecuencia lo justo no es despojar a quien ya tiene si no el asegurar qué, una vez unidos, desde el primer momento todos tengamos las mismas posibilidades de alcanzar el nivel de riqueza que deseemos tener y que ya nadie se va a poder aprovechar nunca más de nadie ni enriquecerse desmesuradamente a su costa porque nuestras Leyes y Normas, nuestra Justicia, no se lo permitirá.

La segunda es qué si la riqueza se redistribuye, es decir, se le quita a quien se ha esforzado en adquirirla para repartirla entre los demás, se disuade a quién desea tener más de trabajar o invertir en ello.

Eso no parece grave pero la realidad es qué, aparte de qué es imposible acumular riqueza sin generar riqueza para los demás, si la motivación para generar riqueza se elimina, no sólo se empobrece a todos si no qué el progreso se detiene y el estado del bienestar, que se alimenta de esa generación de riqueza, colapsa.

Y la tercera, aunque no es obvia, es la que más empobrece e incapacita a los pueblos que caen en esa falacia:

Generar riqueza es una cuestión de "escala".

Se pueden poner muchos ejemplos para explicarlo pero el más claro es imaginar que el terrateniente del pueblo tiene un campo de manzanos con tantos manzanos como habitantes tiene el pueblo.

Da empleo a algunos vecinos para cuidarlo y recoger las manzanas y, como la cosecha es abundante, vende manzanas y fabrica sidra.

Se "redistribuye" la riqueza, se le da un manzano a cada vecino del pueblo y, de pronto, no hay salarios por cuidarlos ni recoger las manzanas, no todos los saben o pueden cuidar, se pierde parte de la cosecha, no hay bastantes manzanas para hacer sidra...

...y el pueblo entero, al dispersar la riqueza, en lugar de más rico se torna más pobre.

Usted puede encontrar muchos más ejemplos con facilidad, hay muchas cosas que suenan muy bien si no nos detenemos a pensar en ellas pero la realidad es que si fueran ciertas cúalquiera con un manzano podría ser muy rico.

La verdadera igualdad que garantiza nuestra libertad es la capacidad de decidir a que queremos dedicar nuestros esfuerzos, nuestro trabajo, y la posibilidad de hacerlo para generar la riqueza que nos permite llegar a tener lo que deseemos y vivir como decidamos.

La Monarquía Hereditaria

Si usted piensa qué debe haber un Monarca Hereditario qué nos gobierne usted esta aceptando qué no seamos todos iguales ni tengamos las mismas libertades y oportunidades porqué esta decidiendo que ese monarca y sus descendientes tengan algo que ni usted ni sus descendientes van a poder tener.

Las Monarquías Hereditarias son un anacronismo propio de una época en la qué los monarcas hurtaron a los pueblos su libertad y su capacidad de decidir, en demasiadas ocasiones por el peso de las armas.

Ningún monarca hereditario tiene mayor derecho a gobernar qué el qué él mismo o sus ascendientes se arrogaron y si usted piensa lo contrario quizás debería analizar objetivamente en qué circunstancias se originó ese "derecho" qué usted piensa que tiene.

Acabará por descubrir qué la base y origen de ese "derecho" no es más lícito que el de cualquier otro que adquiera el poder por la fuerza o el engaño y lo use para someter al resto de sus congéneres.

La República

Si usted desea vivir en una República debería tener en cuenta qué, pese a las apariencias, en ninguna república actual o pasada y, en consecuencia en ninguna república futura, ha sido posible ni será posible una sociedad justa y libre de corrupción.

Quién desea alcanzar el poder en una república, aún admitiéndole la mejor de las intenciones y una absoluta virtud angelical, precisa ser apoyado para llegar a la posición en qué pueda ser elegido.

Una vez alcanzado el poder sólo puede compensar esos apoyos concediendo prebendas injustas a quienes le apoyaron y, si es tan magnífico y ético como para no hacerlo será usted muy inocente si no reconoce que esos apoyos de inmediato buscarán y promoverán a otro mejor dispuesto a recompensarles.

En consecuencia la república es el trampolín perfecto para la corrupción, la más profunda injusticia y la más abyecta manipulación.

El poder se alcanza y se mantiene tan sólo MINTIENDO para conseguirlo y luego prevaricando para mantenerlo.

En la república no existe la igualdad ni la justicia ya qué la única forma al alcance de quien llega al poder para recompensar a quienes le han apoyado para alcanzarlo es tomar decisiones injustas que les beneficien.

Y esas decisiones no sólo perjudican a algunas empresas y sus empleados:

Nos perjudican a todos porqué se le da a ganar a aquellos qué no lo van a hacer mejor ni más barato si no peor y más caro y se les paga con nuestro dinero, con los impuestos que pagamos y todo lo que se paga de más o que se hace mal evita que se hagan más y mejores cosas.

Y eso no pasa tan sólo en algunas repúblicas, en unas es más evidente que otras, pero sucede y sucederá en todas.

¿Qué queremos nosotros?

Queremos un cambio radical en la forma de regirnos y gobernarnos porque, en realidad, ninguna de las formas de gobierno que sufrimos es nuestra.

Queremos tener un Monarca escogido por nosotros entre los mejores de nuestros hijos que hayamos formado nosotros para regirnos y que nosotros podamos quitar y escoger otro si no desempeña sus obligaciones cómo nosotros deseamos que lo haga.

Queremos un Estado con una firme y diversificada División de Poderes para que NADIE, sea una persona, una religión, una ideología, un partido político o un Poder que no sea EL DE TODOS NOSOTROS pueda dominarnos.

Queremos tener una sociedad justa, libre y rica, donde todos nosotros paguemos con nuestros impuestos nuestra salud, nuestra educación y la de nuestros hijos e hijas, los medios para comunicarnos y la capacidad de viajar porque son cosas necesarias y fundamentales.

Queremos un Estado Democrático y de Derecho donde todos seamos Libres e Iguales, donde cada uno tengamos voz y voto y nuestro voto sea igual que el de cualquier otro de nosotros y todos sin excepción estemos sometidos por igual a las Leyes que nos demos.

Queremos un Estado que administre bien nuestros impuestos, donde el fraude y la corrupción no queden impunes, donde tanto corruptores como corruptos como aquellos que les apoyaron para llegar a las posiciones donde han podido corromperse y defraudar sin exigir medidas de control en las estructuras de sus partidos paguen al menos el triple de lo corrompido o defraudado y donde los políticos no puedan mentirnos sin pagar por ello.

Queremos un Estado donde los emprendedores puedan iniciar con facilidad empresas y negocios y donde se genere riqueza y empleo, donde se investigue y avance sin abandonar a nuestros agricultores, ganaderos, pescadores y mineros ni descuidar nuestras empresas e industrias.

Queremos un tejido empresarial que ofrezca condiciones de trabajo y salarios más que justos y genere empleados satisfechos y orgullosos de sus trabajos y empleadores.

Queremos una sociedad segura para todos nosotros y en especial para nuestros niños y niñas, para nuestras mujeres y para nuestros mayores donde los delincuentes no encuentren ningún atractivo ni facilidad.

Queremos muchas y más cosas buenas y justas pero, sobre todo, establecer una sociedad donde cualquier ser humano del planeta desee integrarse y participar.

Y por último pero no en ultimo lugar, queremos una sociedad que preserve, recupere y proteja la Naturaleza y cuide el futuro del Planeta sin por ello dejar de aprovechar sus recursos de una forma racional y sostenible donde los usos y costumbres tradicionales se garanticen y preserven.

¿Usted no?