Cómo y quién nos separó

Enviado por Sombra el Lun, 06/04/2020 - 05:36

Se nos enseña que en el origen jamás estuvimos unidos.

Antes de la historia escrita, qué la "versión histórica oficial" acepta qué se originó con las primeras escrituras jeroglíficas mesopotámicas (muy anteriores a la egipcia) unos 3.500 años a.C., no existen registros.

No sabemos con certeza absoluta que ese dato de 3.500 años a.C. sea necesariamente exacto, pero podemos asumir que es una aproximación aceptable en base a las pruebas reconocidas por la versión oficializada de la historia.

Siguiendo esa versión se nos dice qué sobre el 1.800 a.C., aparece en el ámbito mediterráneo la que podría ser la primera escritura alfabética, la protosinaítica qué, por ubicación geográfica, cabe suponer que originó la escritura fenicia, la primera escritura reconocida cómo realmente alfabética.

Los Fenicios no sólo comerciaban con los Spanos ya en el 3.000 a.C., antes de la aparición de su escritura, si no qué también fueron los primeros en nombrarnos por escrito cómo spanos y, además, se asentaron y establecieron puestos comerciales en la península Spana.

La más antigua e importante Gadir, en las inmediaciones de la actual ciudad de Cadiz, al parecer entre el año 3.000 a.C. y el 1.000 a.C., entre mil doscientos años antes de la aparición de la escritura fenicia y ochocientos años después de que apareciese esta.

La conquista romana de la península Spana comienza en el 218 a.C. con su desembarco en Ampurias.

Y, sin embargo, se nos dice qué ni de esa época, unos OCHO SIGLOS, ochocientos años desde la fecha menos antigua de la posible fundación de Gadir en el año mil antes de Cristo, ni anteriores, existen registros escritos spanos que nos den a conocer nuestra historia.

Al parecer los spanos en al menos ocho siglos, ochocientos años, e incluso quizás muchos más, hasta un total de unos mil doscientos años, doce siglos, no percibimos el valor de la escritura qué si conocían y utilizaban quienes establecieron colonias en nuestras costas, comerciaban con nosotros para hacer cuentas y registrar los hechos acaecidos pese a qué incluso se asentaron en nuestras tierras y convivían con nosotros.

Eso no es exacto por no decir que es falso, ya que existe una cierta cantidad de inscripciones y textos, para nuestra desgracia la inmensa mayoría en plomo, lo que permite presumir que muchísimos más se fragmentasen o fundiesen durante los asedios de los poblados o para su reutilización a lo largo del tiempo, además muchos no cuentan con una datación exacta o al menos fiable.

Los spanos eramos metalúrgicos y al buscar un soporte donde escribir nuestros registros es bastante lógico qué optásemos por el metal más blando, abundante e inútil del que disponíamos en grandes cantidades, el plomo.

Cómo soporte documental para la época en la Península Spana es lógico por su facilidad para ser grabado y, fundiéndolo a relativamente baja temperatura (funde a los 327°C), poder ser corregido o reutilizado.

Es un subproducto de la extracción de la plata por copelación y su utilidad básica en la época era poco más qué para producir pesas de telar y proyectiles de honda, así que siendo fácil de laminar, grabar, borrar pasandole por encima una barra u hoja caliente de otro metal o refundiendolo, pudiéndose enrollar y desenrollar y siendo resistente, inerte y estable una vez oxidada su superficie,  era una opción lógica.

Pero esa facilidad para fundirse facilitó qué durante los conflictos los registros se fundieran en incendios.

Pese a qué la escritura ibérica es la mejor conocida, ya qué en su versión mediterránea fue descifrada en la década de 1920 por Manuel Gómez-Moreno, aún hoy sigue sin ser interpretada y sin poder ser traducida.

Desconocemos lo que se dice en esos plomos y en las escasas inscripciones en piedra.

Nunca han habido más que medios y presupuestos marginales para desentrañar y traducir todos esos textos por completo.

Ni se ha impulsado intentar acceder a los que pueden estar en manos privadas.

Resulta extraño pero, al parecer, salvo por el de unos pocos estudiosos y académicos, no hay demasiado interés en que esos más de 2.000 textos que constituyen más del 95% de los documentos escritos prerromanos hallados, puedan ser desentrañados y traducidos.

Desde aquí queremos hacer una llamada a todos esos coleccionistas privados, una llamada para qué, anónimamente si lo desean, nos remitan imágenes de la mayor calidad posible de todos esos textos en plomo o cualquier otro soporte y, si lo conocen, el dato de su procedencia con la mayor exactitud posible.

Y si no es coleccionista y encontró una lamina de plomo, o un burruño enrollado que tiene tirado en un cajón o apartó en un margen de un campo o bajo un árbol y lo puede encontrar también, no intente desenrrollarlo y alisarlo para ver si está escrito porqué lo puede dañar, díganoslo y haremos lo posible por recogerlo y hacérselo llegar a quienes lo puedan estudiar.

Si no quiere quedar en el anonimato le tendremos al corriente de si dice algo y qué significa en cuanto se sepa y si acaba en un museo y quiere que se sepa que lo aportó usted haremos qué su nombre conste, y si no quiere, no:

Aparecerá aquí y lo podrá ver aquí.

Nosotros si estamos interesados en que su significado sea conocido y nos comprometemos a poner ese material en manos de los investigadores, de hecho crearemos aquí una sección con todas esas imágenes en linea y sus transcripciones y traducciones cuando las haya para que sean accesibles por todo el mundo.

El conocimiento es poder y saber todo lo posible de lo que escribieron nuestros ancestros es necesario, más aún cuando al parecer todo apunta a que se ha procurado desincentivar esa investigación.

La diferencia que se oculta

Lingüísticamente, se afirma que en la Península Spana se hablaban muchas más lenguas de las qué los vestigios hallados hacen presumir.

El argumento se basa en qué los datos de diversidad lingüística en otras regiones del planeta antes de la formación de estados centralizados cómo los de la antigua Italia o de la antigua Grecia, qué curiosamente están algo, bastante, mejor documentados que la Península Spana en época antigua, muestran para estas regiones una diversidad lingüística mucho más elevada.

Y que esto, ademas, es coherente con otras geográfica y culturalmente muy dispares, por ejemplo, la diversidad lingüística de Italia antes de su romanización con 23 lenguas en unos 300 mil kilómetros cuadrados es similar a la diversidad lingüística precolombina en países andinos como Colombia, Ecuador o Perú.

En base a ello infieren qué el grado de diversidad lingüística en la Península Spana debía ser similar al de Italia o Grecia y que en consecuencia en función de las dimensiones de la misma cabría esperar la existencia de entre 30 y 45 lenguas en toda la Península.

Pero los textos más antiguos hallados "oficialmente" tan sólo muestran CUATRO:

Íbero, celtíbero, lusitano y tarteso.

Y eso cuando en realidad las similitudes del celtíbero y el lusitano entre si y con el ibero sugieren que puedan ser variantes del mucho más extendido íbero lo qué, si es así, las reduce tan sólo a dos, el íbero que se podría denominar el spano "original" y el tarteso qué sería una lengua diferente, "importada" aunque si aceptamos la "leyenda" relatada por Platon se podría presumir por su localización qué más que importada fuese originada a partir del antiguo "atlante" cuando no ser el "atlante" mismo.

Pero no.

Para la lingüística oficializada la solución, pese a la absoluta inexistencia de pruebas que avalen una hipótesis así, es qué "faltan" lenguas, y no una ni dos, ni media docena:

¡Faltan cómo mínimo una treintena, quizás incluso medio centenar!.

Y mientras nos hacen comulgar con tan infundada teoría desprovista por completo de prueba alguna despreocupada o deliberadamente se ignora una norma básica de la investigación científica, la Navaja de Occam, qué nos dice que la solución obvia y más simple suele ser la correcta:

Si el pescado ha desaparecido y el gato duerme satisfecho no hay que ponerse a buscar inexistentes gaviotas lejanas que hayan venido a comerse el pescado ni a una marabunta de insectos que lo hayan hecho desaparecer ni cualquier otra cosa absurda e infundada:

Se lo ha comido el gato.

En consecuencia, ya qué no existe la diversidad lingüística previa a los Estados Centralizados es más lógico suponer la existencia de un Estado Centralizado u otra organización diferente pero de efectos culturalmente homologables, incluso quizás previa, desaparecida por una catástrofe, antes qué la existencia de decenas de lenguas ignotas cuyos rastros no aparecen por ningún lado.

Eso, de ser así, presentaba un grave problema para los invasores romanos en cuya versión de la historia se basa la qué nosotros aceptamos:

No podían permitir que los restos de un pueblo tan duramente conquistado tras dos siglos de guerras y casi exterminado recobrasen el menor sentido de unidad.

Un pueblo, además, MILES DE AÑOS más antiguo que el suyo o que el ya en declive griego e incluso que el impresionante Egipto faraónico y sus pirámides.

Todos los historiadores posteriores, admiradores y pujantes "herederos" de la tan idolatrada antigüedad clásica tampoco tenían el menor interés en llegar a eso, ni ellos ni las monarquías hereditarias que les sostenían, las cuales, todas, en mayor o menor medida justificaban su existencia cómo herederas de ese Imperio Romano.

La versión romana y griega de la historia era más conveniente y aceptable, al fin y al cabo los spanos aún bajo la opresión y el dominio del Imperio Romano habíamos demostrado que debíamos ser tenidos en cuenta:

Destacamos como soldados, como oficiales y generales, como pensadores, filósofos, poetas, escritores y artistas, incluso como políticos, de hecho no hubo ni un sólo campo en el qué no destacásemos.

Así qué para todos los reyes y poderosos mejor estábamos desunidos porqué si nos habíamos podido resistir durante dos siglos a un imperio como el romano y aún estando sometidos y habiendo sido aculturizados lográbamos destacar, nadie iba a poder pararnos de estar nuevamente unidos.

Y nadie pudo detenernos cuando, tras ser invadidos por el Islam y quedar liberados de los opresores visigodos a los que fuimos ofrecidos como moneda de cambio por los romanos, volvimos a unirnos... y menos aún cuando fuimos Plus Ultra, donde todos "SABÍAN", creían y decían que no se podía ir y ensanchamos el mundo conocido.

Se nos hace creer qué fuimos tan grandes "gracias" a lo qué "robamos y expoliamos" de América y otras "colonias" y ES FALSO:

Eso, sin robos ni expolios, fue DESPUÉS.

Antes de todo eso, incluso antes de la unión de los Reyes Católicos, el Reino de Aragón, el del Rey Fernando comprendía los Reinos de Mallorca, Valencia, Sicilia, Córcega, Cerdeña y Nápoles (todo el sur de Italia desde unos 15 km al sur de Roma), el Milanesado que incluía a gran parte del norte de Italia, así como los ducados de Atenas y Neopatria y territorios en todo el actual sur de Francia.

Hoy con una visión global puede no parecer mucho pero en aquel momento cuando se unen Castilla y Aragón y se acaba de reconquistar la península spana todo ese territorio no sólo suponía entre un tercio y un cuarto del Mediterráneo y entre un sexto y un octavo de lo qué fue el Imperio Romano, lo que era más de cuatro veces la extensión de cualquier otro reino europeo si no qué, además, incluía en su mayor parte la zona más civilizada y comercialmente activa del antiguo Imperio Romano.

Así qué no, ya eramos grandes antes del Descubrimiento y luego mientras supimos mantenernos unidos llegamos a ser enormes.

Lo triste fue qué primero los portugueses cayeron en manos de una dinastía francesa, la Casa de Avís, y luego nosotros en manos primero de la Casa de Austria y luego también en manos de una francesa, la Casa de Borbón.

Y todo se dejo de hacer al modo spano y poderosos y monarquías hereditarias ajenas a nosotros propiciaron con sus usos la desunión spana porque teniéndonos desunidos nos tenían sometidos.